El niño de uno a tres años
Al año de vida, la gran mayoría de los niños tiene una rutina diaria simple. Durante los primeros meses, las necesidades del bebé eran urgentes y debían ser satisfechas de forma inmediata, pero la criatura de un año puede esperar porque su conducta es más flexible. A esa edad, comienza a incursionar en el mundo de los adultos. Ya puede permanecer sentado sin ayuda frente a la mesa y empieza a comer solo: está en condiciones de manipular la cuchara y la taza y de llevárselas a la boca. Comienza a deambular, gatea, trepa. Es una etapa de grandes inquietudes exploratorias. Se aleja y se detiene frente a lo que llama su atención: son muchas las cosas que concitan su interés, lo cual suele ser causa de accidentes graves en muchos casos.
